En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, investigadoras del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) analizaron las brechas de género en áreas STEM, destacando la necesidad de fortalecer vocaciones tempranas y generar condiciones más equitativas para el desarrollo de carreras científicas.
La conmemoración, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 2015, busca visibilizar la baja representación femenina en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, además de promover una mayor participación de mujeres y niñas en estos ámbitos.
Brechas persistentes en formación y liderazgo
Según el Informe de Brechas de Género en Educación Superior 2024, presentado en 2025 por la Subsecretaría de Educación Superior, la matrícula femenina de primer año en áreas STEM en Chile alcanzó un 20,8%, cifra superior al 19,7% registrado en 2023.
Para Patricia Tissera, directora e investigadora principal del CATA y académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el desafío sigue siendo estructural.
“Esta subrepresentación se acentúa en disciplinas como física, matemáticas, ingeniería y tecnologías avanzadas, manteniéndose a lo largo de la trayectoria académica y científica, impactando también el acceso a posiciones de liderazgo y toma de decisiones”, afirmó Tissera.

En el caso de la astronomía, detalló que “según las estadísticas de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), el 24% de los académicos y aproximadamente el 40% de los estudiantes de postgrados son mujeres. El desafío radica en retener a las jóvenes científicas”.
Tissera agregó que “el 11 de febrero no es una fecha simbólica, sino una oportunidad estratégica para generar conciencia, movilizar a instituciones educativas y científicas, y promover políticas públicas basadas en evidencia que contribuyan a reducir estas brechas”.
Vocaciones que se construyen desde la infancia
Las investigadoras del CATA coincidieron en que el entorno social, familiar y educativo influye decisivamente en el desarrollo de vocaciones científicas.
Millarca Valenzuela, geóloga, Investigadora Asociada del CATA y académica de la Universidad Católica del Norte (UCN), sostuvo que “Si alguna niña nace en una sociedad que no la trata como alguien capaz de seguir cualquier profesión u oficio que desee desarrollar de adulta, la semilla que trae para lo que sea: ciencia, arte o alguna habilidad en específico, no será alimentada y no fructificará”.

Por su parte, María Celeste Artale, investigadora adjunta del CATA y académica de la Universidad Andrés Bello, enfatizó la relevancia de los referentes femeninos.
“Históricamente la ciencia ha tenido más rostros masculinos que femeninos. Conmemorar este día es importante para reconocer y visibilizar el aporte de las mujeres”, indicó Artale.

Conciliación y responsabilidades de cuidado
Uno de los puntos críticos señalados por las profesionales fue la conciliación entre vida laboral y responsabilidades de cuidado.
Evelyn Johnston, investigadora asociada del CATA y académica de la Universidad Diego Portales, explicó que “las mujeres suelen asumir la mayoría de las funciones de cuidado dentro de las familias, lo que repercute en sus carreras”.
En ese sentido, Johnston planteó que las instituciones podrían brindar un mayor apoyo ofreciendo mejores soluciones de cuidado infantil o familiar.

En la misma línea, Millarca Valenzuela subrayó que “el apoyo o la eliminación de obstáculos para la conciliación de la vida personal con la laboral se hace muy importante, para que hombres y mujeres puedan tener las mismas opciones de desarrollo profesional”.
Políticas institucionales y mensaje a las nuevas generaciones
Desde el ámbito institucional, las investigadoras destacaron la necesidad de medir y transparentar datos.
“Es muy importante que las universidades e instituciones socialicen y midan datos para tener un panorama concreto sobre la situación actual”, explicó Artale, agregando que esto permitiría diseñar políticas más robustas y justas.
Por su parte, Chiara Mazzucchelli, astrónoma e investigadora del CATA, añadió que las organizaciones pueden contribuir “modificando fondos o concursos adaptados a la maternidad o tareas de cuidado”.

Mientras, Lucia Guaita, Investigadora Adjunta del CATA y académica de la UNAB, enfatizó la importancia de “promover una contratación más equitativa y otorgar a las mujeres roles de mayor visibilidad“.
Asimismo, Guaita agregó que es fundamental “asegurar que los espacios de supervisión, docencia y mentoría con estudiantes sean compartidos de manera equitativa entre hombres y mujeres”.
Un mensaje para niñas y jóvenes
Finalmente, las investigadoras enviaron un mensaje a niñas y jóvenes interesadas en la ciencia.
“Sigan sus sueños y no dejen que nada las detenga. Si surge un obstáculo en su camino, den un paso atrás y analicen el problema para encontrar una alternativa”, expresó Evelyn Johnston.
Claudia San Martín, astrónoma, ingeniera eléctrica y funcionaria de CATA: “Su curiosidad es valiosa y la ciencia necesita de sus preguntas, miradas y creatividad, donde todas y todos podemos aportar. El conocimiento se enriquece cuando distintas perspectivas dialogan en la búsqueda de nuevos descubrimientos y teorías que nos permitan expandir lo que sabemos”.
Patricia Tissera invitó a “animarse a construir su propio camino que pueden moldear con esfuerzo, trabajo y dedicación. Nuestra propia historia es una fuente fundamental de motivación y orgullo, y es un motor que nos mantiene activas para seguir siempre adelante”.
De esta manera, la conmemoración del 11 de febrero se ha transformado en una instancia para visibilizar avances, pero también para impulsar cambios concretos que permitan consolidar una ciencia más diversa e inclusiva.


