Lo que nació por necesidad en las profundidades rurales del Valle del Maule, hoy es el latido gastronómico de sus ciudades. La churrasca, esa masa noble de harina, agua y sal, se ha consolidado como el snack patrimonial por excelencia de la región, rescatando una tradición que se niega a desaparecer.
En ese sentido, este martes se hizo una nueva versión del Día de la Churrasca en la plaza de Armas de Talca, donde se regalaron 5 mil churrascas.
Durante la jornada, los maestros churrasqueros locales, guardianes de un oficio traspasado por generaciones, abrieron sus puestos para compartir secretos y recetas con los miles de asistentes que se dieron cita en esta festividad en la plaza de Armas de Talca
La plaza de Armas fue el centro del Día de la Churrasca Talquina, donde se prepararon con diversos agregados como jamón, queso, palta y mantequilla.
El origen de este alimento se remonta a las antiguas faenas del campo. Ante la ausencia de hornos de barro durante las jornadas laborales, los trabajadores rurales idearon una solución ingeniosa: cocinar una masa rápida directamente sobre el rescoldo de las fogatas. Y esta tradición ha permanecido en el tiempo, consolidándose en uno de los principales de la región del Maule.

