Un balance agridulce entregó Carabineros de Chile este domingo al cierre de la festividad de Semana Santa. Pese a que el flujo vehicular fue un 10% menor a lo proyectado, la imprudencia vial dejó un saldo de siete víctimas fatales en las carreteras del país, cifra similar a la registrada el año anterior.
Según el informe de la Prefectura de Tránsito y Carreteras, las causas de muerte se dividen en cuatro atropellos y tres colisiones, todos vinculados a conductas de riesgo evitables.
El balance operativo de Carabineros desde el jueves por la tarde arroja cifras contundentes: hubo 75 mil vehículos fiscalizados, 13.556 exámenes de alcoholemia y drogas, se detuvieron 122 personas por conducir bajo la influencia del alcohol. Hubo 35 detenidos por consumo de drogas al volante y 6 conductores imputados por “velocidad temeraria”, al superar en más de 60 km/h el límite permitido, lo que constituye un delito penal.
A nivel nacional se cursaron 2.820 infracciones, donde el exceso de velocidad lideró la lista con 1.900 multas. Le siguieron el no uso del cinturón de seguridad y la falta de sistemas de retención infantil
En cuanto al movimiento en la capital, se contabilizó la salida de 360 mil vehículos desde la Región Metropolitana. Aunque salieron menos autos de lo previsto, el ingreso a Santiago superó las expectativas en un 10%, totalizando un movimiento global de 580 mil automóviles por las rutas principales.

