El Ají de Palmilla fue reconocido oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile, en una ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda, en Santiago, poniendo en valor una tradición productiva y cultural profundamente arraigada en la identidad local de la comuna.
Este reconocimiento se fundamenta en la técnica ancestral de secado y ahumado del ají en zarandas, un proceso artesanal que ha sido transmitido de generación en generación, manteniéndose vigente tanto en el ámbito familiar como productivo.
Tradición ancestral y saberes comunitarios
La producción, procesamiento, comercialización y consumo del Ají de Palmilla se ha desarrollado históricamente de manera familiar, permitiendo la preservación de conocimientos tradicionales, formas de trabajo comunitario y prácticas culturales propias del territorio.
Este sistema productivo no sólo cumple un rol económico, sino que también representa un símbolo identitario para la comuna, vinculando el cultivo del ají con la historia, la memoria y las dinámicas sociales locales.
En la ceremonia participaron representantes de la Agrupación de Ajiceros de Palmilla, entre ellos Melania Alarcón, Ariel Vásquez, Lorena Lobos y Alejandro Encina, junto a la colaboración de Margarita Gutiérrez, quienes han sido actores clave en la preservación y proyección de esta tradición.
Asimismo, estuvo presente la directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nélida Pozo Kudo, entidad que lideró el proceso de reconocimiento patrimonial.
Con esta declaratoria, el Ají de Palmilla se incorpora oficialmente al registro de expresiones culturales protegidas del país, fortaleciendo la salvaguardia de los saberes tradicionales y reafirmando el valor del patrimonio vivo como parte esencial de la identidad cultural de Chile.

