El Centro Experimental de INIA Cauquenes avanza en el fortalecimiento de la genética ovina en Chile tras consolidar una alianza con la Universidad Austral de Chile, destacando el valor estratégico de su rebaño Suffolk Down, reconocido por su trazabilidad, sanidad y bajos niveles de consanguinidad.
Con cerca de 20 años de registros genealógicos ininterrumpidos, este plantel se posiciona como uno de los más relevantes del país, abasteciendo reproductores a ganaderos desde el norte hasta el sur de Chile.
Un referente nacional en genética ovina
La investigadora de INIA Cauquenes, Camila Sáenz, destacó el alcance del trabajo desarrollado en el centro, señalando que el centro provee reproductores a ganaderos de Arica a Puerto Montt.
Uno de los pilares de este trabajo es el control de la consanguinidad, aspecto clave para asegurar la calidad genética. “Nuestros animales no están altamente emparentados, lo que nos permite mantener una genética de calidad”, explicó Saenz.
A ello se suma un sistema de manejo cerrado que evita cruces no deseados, resguardando la pureza de la raza y la confiabilidad de los reproductores.
Reconocimiento académico al trabajo de INIA Cauquenes
La reciente visita de la Universidad Austral de Chile, que seleccionó ejemplares del plantel para su propio desarrollo genético, refuerza el prestigio del trabajo realizado en Cauquenes.
La directora de la Escuela de Agronomía de dicha casa de estudios, Silvana Bravo Marchán, valoró este atributo señalando que: “Este rebaño es uno de los registros genealógicos más antiguos que hay de Suffolk Down en nuestro país. Es una característica muy particular que no tienen otros productores, porque es muy difícil poder mantener estos registros”.
El proceso de selección consideró criterios técnicos exigentes, asociados a productividad y características fenotípicas, lo que evidencia el nivel de especialización alcanzado por el centro.
Proyecciones para el desarrollo de la genética ovina
En paralelo, INIA Cauquenes proyecta nuevas líneas de desarrollo, como la creación de un banco de germoplasma de la raza Suffolk Down y la eventual provisión de semen ovino a nivel nacional, un recurso escaso en el país.
“En Chile no hay venta de semen ovino nacional e importar semen es un proceso costoso y poco expedito que debe planificarse con antelación. Pensando en poder proveer de forma más accesible en lo económico y en lo logístico, esas son ideas que estamos conversando y que se pueden trabajar a futuro”, aseguró la investigadora de INIA.
Con un trabajo sostenido, estándares técnicos rigurosos y reconocimiento tanto productivo como académico, INIA Cauquenes se consolida como un actor clave en el desarrollo de la genética ovina en Chile, proyectando soluciones innovadoras para el fortalecimiento del sector agropecuario.

