Tras más de 40 años funcionando con estructuras provisorias, la Feria Libre Diego Portales marcó un hito en su historia con la inauguración de sus nuevas y definitivas instalaciones.
El proyecto, financiado por el Gobierno Regional del Maule y ejecutado por la Municipalidad de Curicó, transforma un espacio de autoconstrucción en un recinto moderno que cumple con todas las normativas sanitarias vigentes.
La intervención puso fin a décadas de precariedad y autoconstrucción. El proyecto contempló la reposición integral de los locales y la edificación de dos modernos módulos comerciales en una superficie de 273,15 m². Además, el recinto fue dotado de servicios higiénicos con estándares de accesibilidad, nuevas zonas de circulación peatonal y estacionamientos, incluyendo una plaza exclusiva para personas con discapacidad, resolviendo así un histórico déficit sanitario en el sector.

