La tasa de desocupación en la región del Maule alcanzó 7,2% durante el trimestre noviembre 2025 – enero 2026, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esto representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales (pp.) en comparación con el mismo período del año anterior.
Este incremento se explica por la combinación de un mayor número de personas buscando empleo y una disminución de quienes tenían trabajo. La fuerza de trabajo, que incluye a quienes están ocupados o activamente buscando empleo, subió 0,3%, mientras que la población ocupada cayó 0,8%.
En paralelo, el número de personas desocupadas creció 18,1%, reflejando mayores desafíos para quienes buscan empleo.
En cuanto al desempleo femenino, la tasa cayó 0,2 pp., situándose en 8,3%. En los hombres, en cambio, aumentó a 6,3%, con un alza de 2 pp.
Esto refleja que la brecha de género se redujo prácticamente a la mitad respecto al mismo período del año anterior, pasando de 4,2 pp. a 2 pp., aunque las mujeres continúan enfrentando condiciones más desfavorables en el mercado laboral regional.
Participación y ocupación laboral
La tasa de participación laboral, que mide el porcentaje de personas en edad de trabajar que están activas en el mercado laboral, se situó en 59,1%, bajando 0,4 pp. respecto al año anterior.
Por su parte, la tasa de ocupación, que indica cuántas personas efectivamente tienen trabajo dentro de la población en edad laboral, descendió a 54,9%, registrando una caída de 1 pp.
La población fuera de la fuerza de trabajo, que incluye a quienes no buscan empleo por decisión propia, estudios o jubilación, aumentó 2,2%, principalmente por los inactivos habituales (+1,5%).
La disminución de personas ocupadas se concentró en los hombres (-2,8%). Los sectores más afectados fueron agricultura y pesca (-14,0%), enseñanza (-10,2%) y construcción (-3,2%).
Por categoría ocupacional, los mayores descensos se observaron entre los empleadores (-24,4%), quienes dirigen su propio negocio, y los trabajadores por cuenta propia (-3,4%).
Aumento de la informalidad laboral y subutilización de la fuerza de trabajo
La tasa de ocupación informal, que refleja los trabajadores sin contrato formal ni beneficios sociales, alcanzó 33%, aumentando 2,5 puntos en un año.
El crecimiento afectó tanto a hombres (7,3%) como a mujeres (7,6%). Los sectores más influyentes fueron transporte (97,9%) y los asalariados del sector privado (19,4%).
El indicador de subutilización de la fuerza de trabajo, que combina a los desocupados y a quienes podrían trabajar si existieran más oportunidades, llegó a 20,9%, aumentando 1,3 puntos en doce meses.
En hombres se situó en 16,9% y en mujeres en 25,9%, manteniendo una brecha de 9 pp. Este indicador evidencia que, más allá de la tasa de desocupación formal, hay un porcentaje importante de personas que podrían integrarse al mercado laboral con mejores condiciones.

