La llegada de la primavera es sinónimo de días soleados y altas temperaturas, pero también de las famosas alergias con estornudos, nariz tapada y ojos llorosos. Pero, lo que parece solo una alergia estacional puede transformarse en algo más: un resfrío o incluso una infección respiratoria.
Se estima que cerca de cinco millones de personas, aproximadamente el 30% de la población, padecen estas patologías. En los últimos años la temporada alérgica se ha vuelto más intensa y prolongada, debido a factores como la proliferación de especies altamente alergénicas en las ciudades y el cambio climático
El polen del plátano oriental, álamo, aromo y nogal se libera entre fines de agosto y octubre, mientras que el de los pastos y malezas se mantiene hasta abril. Esta concentración explica el alza de síntomas, sobre todo en zonas urbanas.
Si los síntomas se presentan a diario, afectan la rutina o generan crisis de asma, es necesario acudir a un médico. En esos casos, se puede evaluar un tratamiento más completo, como la inmunoterapia, considerada la única alternativa capaz de modificar el curso de la enfermedad.
La especialista hizo hincapié en que, muchas alergias no tratadas debilitan las defensas naturales y se sobreinfectan con virus o bacterias y ahí se genera un cuadro respiratorio de enfermedades transmisibles. Se recomendó a mantener las alergias bajo supervisión médica
Especialista advierte que una alergia no tratada puede derivar en un cuadro respiratorio.
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