A nivel nacional se conmemoró el día de las y los donantes, en reconocimiento al noble gesto de Pamela Andrea Toledo Ortiz, quien falleció víctima de un aneurisma cerebral el día 27 de septiembre de 1995, a los doce años de edad. Semanas antes de su repentino deceso, Pamela había manifestado a sus padres la voluntad de donar sus órganos en caso de morir, deseo que fue respetado.

