Más de 100 parejas cuequeras llenaron de pañuelos al viento, música y tradición el corazón de nuestra comuna, dando vida a una emocionante jornada para celebrar el orgullo de ser chilenos y nuestras raíces.
Niños, niñas y jóvenes fueron los grandes protagonistas, demostrando que Chile se lleva en el corazón y nuestras tradiciones se transmiten de generación en generación.
Con el acompañamiento de la Orquesta del Liceo San Clemente Entre Ríos, la cueca, nuestra música y el espíritu patrio se hicieron sentir con fuerza.
¡Que viva Chile, que viva nuestra cueca y que vivan nuestras tradiciones!




