Detectando incumplimientos que comprometían las condiciones necesarias para el adecuado funcionamiento del establecimiento. Ante esta situación, la autoridad sanitaria decretó la prohibición de funcionamiento total e inmediata del recinto.
Como medida de resguardo, se coordinó el traslado de los pacientes a otros centros de diálisis, asegurando la continuidad y seguridad de sus tratamientos. La Seremi de Salud continuará fortaleciendo las acciones de fiscalización para proteger la salud de las personas y garantizar el cumplimiento de la normativa sanitaria.






