Lo que parecía una tarea imposible terminó convirtiéndose en un ejemplo de innovación aplicada al servicio público. Gracias al trabajo desarrollado por profesionales y técnicos de la Municipalidad de Talca, el histórico Reloj Seiko ubicado frente al edificio consistorial volvió a funcionar luego de permanecer durante años fuera de servicio producto del deterioro de sus componentes originales.
La recuperación del emblemático reloj no se limitó a una reparación convencional. Por el contrario, el desafío obligó a los equipos municipales a desarrollar una solución tecnológica inédita para reemplazar un sistema que había quedado completamente obsoleto y cuyos repuestos ya no existían en el mercado.
El diagnóstico realizado por la Unidad de Alumbrado Público reveló que la placa electrónica original, instalada en 1986, junto con sus baterías y mecanismos de control, se encontraba completamente inutilizable. Frente a este escenario, y siguiendo la directriz del alcalde Juan Carlos Díaz de preservar este símbolo patrimonial de la ciudad, se optó por diseñar una solución propia, desarrollada íntegramente por funcionarios municipales.
El proyecto combinó conocimientos de electrónica, programación y automatización para crear una nueva arquitectura tecnológica capaz de mantener la imagen tradicional del reloj, pero incorporando prestaciones propias de los sistemas contemporáneos.





