En un hito para la gestión del recurso hídrico en Chile, la Cátedra Unesco en Hidrología de Superficie de la Universidad de Talca presentó los exitosos resultados de un proyecto que utiliza la inyección directa de aguas lluvias para recargar pozos en zonas rurales. La iniciativa, calificada como “señera” para el continente, surge como una respuesta concreta ante el crítico descenso de las napas subterráneas. El proyecto, financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Ñuble, se implementó en las comunas de San Carlos, Coihueco y Ñiquén. El equipo evaluó la factibilidad técnica de captar agua durante el invierno para almacenarla e incorporarla al subsuelo a través de pozos noria. Uno de los hallazgos más relevantes es que el sistema permite inyectar el recurso en el mismo punto de extracción futura, garantizando que el beneficio sea aprovechado por quienes realizan la obra.
Además, la investigación destacó que las aguas lluvias, almacenadas correctamente, cumplen con la normativa de ser de igual o mejor calidad que el agua existente en el acuífero, lo que asegura una recarga segura y limpia. Y el experto enfatizó que, aunque un individuo puede notar mejoras, el impacto real en el nivel de las napas se logra cuando los grupos de vecinos adoptan esta tecnología de forma colectiva.
Frente al escenario de cambio climático y la sobreexplotación de acuíferos, este modelo de transferencia tecnológica busca escalar desde los pilotos actuales hacia una estrategia regional o nacional.
La idea es transformar esta experiencia en una política pública permitiría restaurar los equilibrios hidrológicos de los suelos y disminuir la presión sobre las fuentes de agua potable rural y agrícola, ofreciendo una alternativa real para las zonas más golpeadas por la escasez hídrica en el país.

