Este sábado 2 de mayo, San Javier celebró la Fiesta del Vino Patrimonial de Loncomilla, encuentro que reunió a 27 viñas del valle en la Plaza de Armas, transformada en un espacio de celebración donde confluyen patrimonio, gastronomía e identidad local.
La actividad se desarrolla en un contexto marcado por el reciente ingreso de la comuna a la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en el ámbito gastronómico, concretado el 31 de octubre de 2025, un reconocimiento que refuerza su proyección nacional e internacional.
Reconocimiento internacional y valor del patrimonio
La Directora de la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, Esther Kuisch Laroche, destacó la relevancia del hito para la comuna, subrayando que “San Javier hace parte de esta red mundial de ciudades creativas de la UNESCO y es la primera ciudad aquí en Chile para la gastronomía”, resaltando además el trabajo de generaciones de productores locales y la vigencia de sus tradiciones.
En su evaluación, Kuisch añadió que este reconocimiento abre oportunidades de proyección turística para el territorio, destacando el potencial del patrimonio vitivinícola y su identidad cultural.
Desde el ámbito local, el alcalde de San Javier, Luis Reveliño Alarcón Núñez, valoró el reconocimiento y el trabajo de los productores del valle, señalando que el territorio ha logrado consolidar una identidad vitivinícola histórica.
En ese sentido, el edil sostuvo: “En San Javier existen los mejores sabores (…) el mejor vino. Es un honor hoy día poder recibir en mis manos, conjunto al Consejo Municipal, el reconocimiento oficial de que somos ciudad creativa, que somos la capital del vino patrimonial”.
El delegado presidencial provincial de Linares, Cristian González, en tanto, destacó el proceso detrás de esta distinción, afirmando que “no es casual. Aquí hay un trabajo tremendamente exhaustivo”, relevando que la nominación traerá impactos en desarrollo turístico, económico y acceso a financiamiento.
Tradición, vinos patrimoniales y experiencia cultural
La fiesta reunió a viñas patrimoniales, emprendimientos locales y productores del territorio, con una oferta marcada por vinos de larga tradición, gastronomía típica y artesanía, configurando una experiencia ligada directamente al patrimonio del valle del Loncomilla.
La programación artística complementó la jornada con música en vivo y espectáculos que reforzaron el carácter identitario del evento, convocando a vecinos y visitantes en torno a la cultura local.
Con esta nueva edición, la Fiesta del Vino Patrimonial de Loncomilla se consolida como una plataforma de difusión cultural y productiva, proyectando a San Javier como un territorio donde el patrimonio vitivinícola continúa fortaleciéndose como parte de su identidad y desarrollo.

