Este sábado 28 de marzo se realizó el VII Intercambio de Semillas Campesinas en la comuna de Longaví, actividad organizada por el Centro Agroecológico local junto a la Oficina Agrícola Municipal, que convocó a una amplia participación de vecinos y agricultores de diversos sectores.
La instancia tuvo como objetivo rescatar semillas tradicionales y fomentar prácticas agroecológicas, generando un espacio de encuentro para compartir conocimientos, experiencias y técnicas ligadas al mundo rural.
Durante la jornada, se destacó la importancia de preservar tradiciones ancestrales y fortalecer la identidad campesina, en un contexto donde la biodiversidad y la soberanía alimentaria adquieren creciente relevancia.
En este marco, estos encuentros no solo permiten resguardar variedades locales, sino también fortalecer la diversidad genética de los cultivos, aspecto clave para enfrentar eventos climáticos extremos y la propagación de plagas.
De igual forma, estas iniciativas impulsan la soberanía alimentaria, al disminuir la dependencia de cadenas de suministro globales y fortalecer las economías locales, favoreciendo que las comunidades mantengan el control sobre sus sistemas productivos y avancen hacia modelos más sostenibles y resilientes.
Encuentro fortaleció identidad rural y colaboración campesina
El alcalde de Longaví, Jaime Briones Jorquera, valoró el desarrollo de la actividad y su impacto en la comunidad: “Este séptimo encuentro refleja el compromiso de nuestra comunidad con sus raíces y nos permite recuperar los espacios públicos como lugares de encuentro y aprendizaje”.
Desde la organización, el integrante del Centro Agroecológico de Longaví (CAEL), Rubén Díaz, destacó el sentido del intercambio y su aporte a la continuidad de las prácticas rurales: “Este tipo de encuentros permite que las semillas no se pierdan y que el conocimiento campesino siga vivo, traspasándose de generación en generación”.
Asimismo, relevó el impacto de estas instancias en la articulación comunitaria, señalando que este tipo de encuentros “fortalece la unión entre quienes trabajamos la tierra”.
La alta convocatoria y el intercambio de saberes fueron valorados como elementos clave para mantener vivas las tradiciones campesinas y promover la colaboración entre productores, tanto locales como de otras regiones del país.

