El gobierno dio a conocer la entrada en vigencia de la ley pago 30 días, que reduce los plazos máximos de pago de las empresas a 30 días, beneficiando a un millón de pequeñas y medianas empresas. Asimismo, el estatuto permite fijar multas, comisiones por incumplimiento y establece la guía de despacho obligatoria y electrónica.

